Novedades en la Comunidad de Mami Me Mima

«Los niños nos enseñan a encontrar la felicidad en las pequeñas cosas»

Johannes Ruiz Pitre

Por fin llego cargada de novedades para los Talleres de Crianza Respetuosa de Mami Me Mima

Aquí os dejo el vídeo donde os explico todas las novedades que os traigo.

Todos los talleres los tenéis disponibles vía e-mail, solo tenéis que escribirme a blogmamimemima@gmail.com y contarme qué es lo que os preocupa en vuestra crianza, qué necesitáis en estos momentos para realmente tener una crianza respetuosa y consciente.

Yo os podré asesorar, os mandaré los puntos a tratar en cada uno de los talleres para que podáis elegir el que más se adapata a vosotros y a vuestras necesidades actuales.

Después de reaizar el pago, podréis disfrutar de todos los vídeos cuando lo necesitéis ¡Así de fácil!

Y además, con unas ventajas increíbles:

  • Siempre los tendréis disponibles
  • Recibiréis documentación adicional
  • Tendréis 6 meses de consultas gratuitas
  • 2 clases de dudas en directo vía zoom
  • Un descueto del 20% en los Asesoramientos a Familias

Y además, como novedad, si después de visualizar los vídeos, me madáis un feedback con vuestra opinión respetuosa, vais a recibir completamente gratis, una Masteclass relacionada con el taller y con ella además, otro descuento del 20% para vuestro próximo taller

¿Qué os parece?

¿Os animáis a formar parte de la Comunidad de Mami Me Mima?

¿Os animáis a tener una crianza feliz y respetuosa con vuestros pequeños y pequeñas?

¿Os animáis a tener una crianza tranquila?

Me podéis escribir sin compromiso a blogmamimemima@gmail.com y os daré toda la información que necesitéis

¡Gracias Familias! Y ¡Feliz Crianza!

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Un día en Familia en las Lagunas de Ruidera

“El tiempo que se disfruta es el verdadero tiempo vivido”

Jorge Bucay

Hace justo una semana pasamos un precioso día con el Abu Pepe en las Lagunas de Ruidera.

El Parque Natural de las Lagunas de Ruidera es un espacio natural y protegido, uno de los grandes humedales de Castilla la Mancha, situado concretamente en Albacete.

Son un conjunto de lagunas, a lo largo de todo un gran recorrido que se puede hacer en coche, la mayoría son aptas para el baño y son perfectas para ir con niños.

Este parque, me cuenta el Abu, que lo descubrió hace más de 40 años y desde entonces lo visita varias veces al año.

A veces en coche, otras veces hace recorridos en bici y rutas andando y en verano, siempre hace una escapada con nosotros.

Yo las recuerdo desde pequeña, también hemos estado algunos años sin ir porque estaban secas, pero desde hace ya más de 5 años volvemos cada verano y cada vez creo que son más bonitas y especiales.

Todos los años recordamos las historias de siempre… La primera vez que fue y apenas vio nada, pero se quedó con el “gusanillo” y volvió y esa vez sí las descubrió, de cuando iba con mi madre, mis tíos, los amigos y de cuando iba con nosotras de pequeñas.

No falla la visita a la última laguna, la plaza de toros, donde se ha bañado siempre, donde nosotras también hemos tenido el privilegio de bañarnos cuando éramos niñas, pero que ya está cerrada para el baño.

Nos quedamos allí observando y recordándolo.

Este año el viaje ha sido un poco diferente…

Normalmente entramos al pueblo y hacemos parada en lo que se llama El Hundimiento, que se encuentra antes de las lagunas y ya después vamos en busca de las lagunas para bañarnos.

Este año no hemos visitado El Hundimiento, a cambio hemos descubierto La Laguna Blanca, un poco más retirada del parque natural.

Una laguna natural, rodeada de vegetación, de arena fina y blanca, espectacular y ahí ha sido nuestro primer baño de laguna.

Después de visitar este nuevo sitio ya fuimos a las lagunas en sí.

No os podéis imaginar al Pequeño Caballero cuando las vio, no podía con su emoción.

El año pasado no pudimos venir, así que la última vez el Peque era muy peque y no se acordaba de ellas.

Hay rincones preciosos, naturaleza en estado puro, te puedes bañar rodeado de un paisaje espectacular, puedes ir a varias lagunas y bañarte en diferentes sitios, también puedes hacer actividades como kayak o pádel surf.

Y para comer tienes zonas habilitadas y muchos restaurantes.

Nosotros siempre vamos al mismo restaurante, nos parece impresionante la comida claro (el pollo asado es la especialidad) pero el sitio en sí es increíble, rodeado de un riachuelo precioso, os dejo el enlace porque es imprescindible reservar mesa La Granja.

También nos gusta ir al restaurante El Huerto, donde puedes tomar algo y a la vez disfrutar de una de las lagunas más bonitas que hay y por supuesto bañarte en ella, aunque no consumas nada en el restaurante.

Hay hoteles, hostales, tanto dentro de las propias lagunas como en los pueblos de alrededor, por si os animáis a ir varios días.

Con un día se ve mucho, pero es cierto que te quedas con las ganas de más, es un parque bastante grande, con miles de rincones, rutas, vegetación, actividades, que merece la pena varios días o ir un día con alguien que lo conozca y os pueda enseñar lo más espectacular en poco tiempo.

Yo solo os digo que, si vais, vais a querer volver.

Nos contaron que para el próximo año quieren poner trasporte público para moverte entre lagunas, para minimizar la entrada de coches, van a controlar el aforo en los días de más gente e incluso vamos a tener que reservar entrada.

Todo para prevenir que lo destrocemos, que seamos conscientes de lo que tenemos y que lo tenemos que cuidar, porque creo que, de verdad, no somos conscientes de la verdadera maravilla que tenemos tan cerca de nosotros.

Os animo a que vayáis y lo cuidéis ¡Claro!

En verano son fantásticas porque te puedes bañar, pero en cualquier época del año son maravillosas de ver y de conocer.

Es un planazo con los peques, disfrutar de la naturaleza, bañarse en ella, pasear por ella, cuidarla, respetarla ¿Qué os parece?

Espero que os haya gustado este pequeño paseo por lo más profundo de Castilla La Mancha, recordar que nos vemos en redes, estoy en Facebook Mami Me Mima blog y en Instagram @mamimemimablog

Y si tenéis consultas personales o para lo que necesitéis, podéis escribirme siempre a blogmamimemima@gmail.com

¡Gracias Familias! Y ¡Feliz Crianza!

Dino World Madrid

“Lo que me propongo es animar a mis hijos a levantar el vuelo para dejarles escoger la ruta. En vez de meterlos en calzador en mi plan maestro, disfrutar averiguando quiénes son a medida que crecen”


Carl Honoré

Como ya os adelanté, ayer tuvimos un planazo en familia muy especial.

Hace unos días, bicheando por redes, vi que había una exposición de Dinosaurios en Madrid, concretamente en IFEMA

Se lo comenté a Súper Papá y no dudamos en comprar entradas para llevar a la Pequeño Caballero, que como sabéis es un gran fan de los dinos.

Ya el domingo se levantó nervioso, nos decía:

  • ¿Vamos a Dinos?

No paraba de preguntar si eran de verdad, si hacían algo, si eran sus amigos.

Su cara y su expresión eran de máxima emoción.

Durante los escasos 15 minutos en coche hasta llegar a la exposición no paró de preguntar si ya estábamos allí y qué íbamos a ver exactamente.

Creo que al final nos contagió su inmensa emoción porque realmente llegamos los tres nerviosos.

Nada más llegar al recinto, nos reciben unos exploradores, que nos explican que podemos descargamos un audioguía y que tenemos que seguir el mapa que nos dan.

Además, en ese mapa hay algunas preguntas que tenemos que ir contestando a lo largo de la visita y si las conseguimos contestar todas, nos pondrán un sello de explorador al final del recorrido.

Nosotros nos descargamos la aplicación y el audioguía, pero sinceramente, con un niño tan pequeño a penas escuchamos nada…

Además, con todo lo que sabe el Pequeño sobre dinosaurios… ¿Quién necesita audioguía?

La exposición en sí, reconozco que fue una pasada, nos encantó, están los dinos más comunes y representativos y seguro que, aunque no seas un experto, casi todos te van a sonar.

Súper Papá echó de menos el Velociraptor por decir alguno que faltara… Pero en general, bastantes dinos, chulos, muy conseguidos.

Un ambiente muy chulo, oscuro, con mucha vegetación, un repaso a dinosaurios grandes y pequeños.

Allí estaban algunos de nuestros favoritos, como el Carnotaurio, TRex, Triceratops, Anquilosaurio, Teranodon, Paquicefalosaurio…

En fin… un montón de ellos, que se movían y rugían.

El Pequeño no cabía en sí de la emoción, saludaba a todos, quería meterse con ellos y tocarlos y si le dejamos ¡hasta llevarlos a casa!

Todo emoción y felicidad.

Hacia la mitad de la exposición hay una pequeña sala de cine donde proyectan un documental sobre dinosaurios.

Todavía no hemos ido al cine con el Pequeño Caballero, pero después de verle ayer ahí, seguro que nos animamos próximamente a llevarle.

Al finalizar todo el recorrido de los dinosaurios, llegas a una zona de juego, donde hay una sala de realidad virtual (no incluida en el precio de la entrada) nosotros no pasamos porque el Peque todavía es muy peque para ello, pero seguro que merece la pena.

También hay una zona para colorear y otra zona donde hacerte fotos con unos huevos de dinosaurios y con unos TRex en una pantalla ¡Le encantó claro!

La visita termina, por supuesto, en la tienda de regalos, donde además te sellan el mapa con las preguntas que has ido contestado a lo largo de la visita, y bueno, nuestro Pequeño Caballero además se llevó un Triceratops de recuerdo.

La visita tiene una duración de más o menos una hora, y de verdad, salimos los tres encantados de ella, emocionados de ver tantos dinosaurios.

Si a vuestros peques también les gustan los dinos, os recomiendo la visita, os va a encantar a toda la familia.

Las entradas las podéis comprar por internet en www.dinoworlexpo.com

Tienen un montón de horarios y el espacio adecuado para que no se produzcan aglomeraciones.

Si vais… ¡Me contáis que tal vuestra experiencia!

Y recordar…

Nos vemos en redes, en Facebook Mami Me Mima blog y en Instagram @mamimemimablog

Y si tenéis dudas o consultas sobre crianza… Hablamos siempre en el correo blogmamimemima@gmail.com

¡Gracias Familias! Y ¡Feliz Crianza!

Te Quiero Siempre

“Cada palabra tiene consecuencias, cada silencio también”

El Principito

Te quiero siempre

Te quiero cuando amanece y me miras con ojos de sueño

Te quiero cuando me sonríes casi sin verme

Te quiero cuando me abrazas

Te quiero cuando me das el primer beso del día

Te quiero siempre

Te quiero cuando tuerces el morro

Te quiero cuando gruñes

Te quiero cuando te enfadas

Te quiero cuando me enfado

Te quiero siempre

Te quiero cuando hablamos

Te quiero cuando conectamos

Te quiero cuando jugamos

Te quiero cuando ríes de felicidad

Te quiero siempre

Te quiero cuando recoges

Te quiero cuando no recoges

Te quiero cuando te entusiasmas

Te quiero cuando todo salta por los aires

Te quiero siempre

Te quiero cuando todo fluye

Te quiero cuando todo se complica

Te quiero cuando gritas

Te quiero cuando grito

Te quiero siempre

Te quiero cuando no puedes más

Te quiero cuando no puedo más

Te quiero cuando te consuelo

Te quiero cuando me consuelas

Te quiero siempre

Te quiero cuando dices sí

Te quiero cuando dices no

Te quiero cuando digo sí

Te quiero cuando digo no

Te quiero siempre

Te quiero cuando estás tranquilo

Te quiero cuando estás jugando

Te quiero cuando estás leyendo

Te quiero cuando estás en la bañera

Te quiero siempre

Te quiero cuando los nervios afloran

Te quiero cuando no puedo atenderte

Te quiero cuando te miro

Te quiero cuando vamos de la mano

Te quiero siempre

Aunque a veces no sea fácil

Aunque a veces nos cueste un poco de trabajo

Aunque a veces parezca increíble

Aunque a veces parezca sencillo

Seguro que te has acordado de muchas situaciones mientras leías tantos te quiero, quizá te hayas sentido identificado o identificada en algún momento, quizá te haya costado decir ese te quiero en algunas situaciones, pero en otras te ha salido casi sin pensarlo.

En estos días de vacaciones los sentimientos, las emociones y las situaciones están más a flor de piel que de costumbre, seguro que las rutinas no se están cumpliendo tan a raja tabla, seguro que hay más desmadre e incluso más desconexión.

Cuando veas que esto sucede, para, tómate unos segundos o unos minutos, respira, conecta con tu mente, con tu cuerpo y vuelve a conectar así con tu hijo.

Agáchate, mírale, abrázale, pero, sobre todo, quiérele siempre, en cualquier situación y lo más importante, házselo saber siempre.

Nuestro momento de mayor conexión es la hora de dormir, cuando repasamos todo lo que hemos hecho, vivido y sentido a lo largo del día y es ahí donde le vuelvo a decir lo mucho que le quiero, siempre y en cualquier circunstancia siempre le quiero.

Parar, observar, escuchar.

Tenemos muchos momentos en el día a día con nuestros pequeños que nos permiten conectar, que nos permiten estar más unidos a ellos, que nos permiten demostrarles lo importantes que son para nosotros.

Somos nosotros como padres y madres quienes tenemos la responsabilidad, a diario, de demostrar amor incondicional a nuestros hijos, tenemos la responsabilidad de ser un ejemplo para ellos, de ser la mejor versión de nosotros mismos.

Y tú ¿Cómo te sientes con tus pequeños o pequeñas? ¿Te sientes desconectado o desconectada? ¿Sientes que no demuestras ese amor incondicional en todas las situaciones que se plantean en el día a día? ¿Te sientes incluso desconectado o desconectada de ti mismo o misma?

Te abrazo, es normal, todos y todas nos hemos sentido así a lo largo del camino de la maternidad y la paternidad.

Pero os digo que no estáis solos.

El cambio de mirada, el cambio de educación, el cambio hacia una crianza basada en el respeto a la infancia no es fácil.

Si necesitas que te acompañe en este camino, no dudes en escribirme a blogmamimemima@gmail.com

Si necesitas talleres específicos de Crianza Respetuosa te informo sobre ellos.

Si necesitas apoyo específico para ti y tu familia también dispongo de Asesoramientos Personalizados.

Este camino nunca será el camino fácil, pero ten claro que siempre será el camino correcto para ti y tu familia.

Con amor,

Ana

¡Gracias Familias! Y ¡Feliz Crianza!

Límites en la Primera Infancia

“Lo mejor que se puede dar a los hijos, además de buenos hábitos, son buenos recuerdos”


Sydney Harris

Límite… Una palabra que a los que estamos en contacto directo con niños y niñas, ya seamos padres, madres, educadores o educadoras o profesores, nos resulta muy familiar…

Pero… ¿Sabemos lo que realmente significa? ¿Nos hemos parado a pensar lo que quiere decir? ¿Lo que pretendemos decir e inculcar cuando hablamos de ella? Y voy más allá…. ¿Sabemos a lo que nos referimos cuando hablamos de ella a otros padres y madres?

Reconozco que, en mis años de educadora infantil, antes de ser madre, los límites en cuanto a la crianza eran muy difusos… O quizá, mejor dicho, eran muy distintos a los que pienso ahora…

Los límites marcan la diferencia entre las zonas seguras y las zonas inseguras, las zonas de peligro propiamente dichas.

Son advertencias o prohibiciones que están relacionadas con la seguridad de nuestros niños y niñas y que no se deben nunca sobrepasar.

Un ambiente preparado y adecuado a la edad del pequeño o pequeña, nos hace poner muchísimos menos límites y nos hace decir muchísimas menos veces la palabra NO.

Existen diferentes tipos de límites:

  • Límites naturales, los que forman parte de la vida, con sus respectivas consecuencias naturales.
  • Normas implícitas, que conocemos y respetamos ya que son normas culturales.
  • Límites familiares, que cada familia establece para su convivencia y establecimiento de valores y normas dentro de la propia familia.

Dentro de estos límites, existen tres que podríamos llamar límites clave e innegociables, estos límites son:

  • Límites referidos a la salud
  • Límites referidos a la seguridad
  • Y límites respecto a los demás

¿Por qué son innegociables? Porque nunca deberíamos pasar por alto ninguno de ellos.

¿Son importantes los límites en la crianza? Creo que son vitales, ya que protegen y mantienen un buen clima de convivencia, tanto para los adultos como para los pequeños.

Entonces… ¿Cómo ponemos esos límites?

Deben de estar siempre muy bien definidos, ser claros y puestos por los adultos, se respetan siempre, bajo cualquier circunstancia tanto del adulto como del niño.

Hasta los 3 años más o menos, estos límites son puestos por los adultos, pero a partir de los 4 años, los niños ya pueden entrar en la negociación de los mismos ¿Cómo? Podemos empezar dando opciones y que ellos elijan una de ellas, cada vez les vamos pidiendo más su opinión, si cambiarían algo o si pondrían alguna opción más.

¿Qué vamos a conseguir con esta involucración de los niños y niñas en los límites? De esta manera les estamos dando confianza, libertad de elección y les estamos integrando en la familia, en la dinámica familiar y en las negociaciones familiares, lo que les hace sentirse completamente integrados y valorados, en resumen, les hace sentirse valiosos y tenidos en cuenta.

El que los niños se sientan integrados en la familia, es uno de los pilares más importantes dentro de la crianza respetuosa y esta es una manera perfecta de que sientan esta integración.

Todos nuestros niños y nuestras niñas necesitan límites y normas en su educación y en su día a día, es un básico dentro de esta crianza respetuosa, lo que va a permitir que nuestros hijos:

– Se sientan queridos,  guiados y acompañados en su día a día

– Sean más autónomos, independientes y autosuficientes

– Tengan mayor seguridad en sí mismos y en el ambiente respetuoso que les rodea

– Desarrollen una autoestima más positiva y una visión positiva de sí mismos y del ambiente

– Tengan un mayor autocontrol

– Aumenten su sentido de pertenencia a la familia, a la escuela y a la sociedad en general

– Aprendan a respetar a los demás

– Aprendan a respetarse a ellos mismos

Los niños necesitan adultos constantes, que les ayuden, les protejan, les acompañen y les validen.

Los límites y las normas no tienen que ser constantes, al revés, deben ser poquitos y claros y para ello, necesitamos un ambiente respetuoso y adaptado a la edad, necesidades e intereses que presentan nuestros niños y niñas.

Los límites les dicen a nuestros hijos e hijas lo que sí pueden hacer, lo que sí es seguro, por esa razón, debemos saber cómo hay que establecerlos:

  • De una forma respetuosa, con compresión, empatía y respeto.
  • Con mucha paciencia, se dirán siempre que sea necesario, hasta que ellos mismos sean capaces de integrarlos por completo y, aun así, seguramente, también tengamos que recordarlos algunas veces, pero siempre desde el respeto y la empatía.
  • Teniendo siempre presentes los límites innegociables para que nunca que sobrepasen.
  • Sabiendo que somos un modelo para ellos, un espejo en el que se ven reflejados, existiendo una congruencia entre el mensaje que decimos y el que transmitimos con nuestra conducta y nuestros actos.
  • Observación y Auto-observación: los comportamientos del niño nos irán dando información de necesidades físicas o emocionales sin cubrir, y cómo podremos ir modificando el ambiente. La auto-observación nos hará tomar consciencia de con qué estamos conectados y si es necesario PARAR.
  • Buscar acuerdos y ofrecer alternativas: siempre que sea posible, dar opciones de manera respetuosa, integrarles en los acuerdos y las decisiones familiares.

Si queréis saber más sobre este tema, si necesitáis saber como establecer límites respetuosos en vuestra familia, podéis pedirme información sin compromiso de los Talleres de Crianza Respetuosa de Mami Me Mima, el Taller de Gestión Emocional en la Primera Infancia o el Taller de Rabietas y Límites, hablan ampliamente de este tema tan importante en nuestro día a día con los más pequeños.

O también disponéis de los Asesoramientos a familias, donde te podré acompañar en ti crianza y en tus dudas.

No dudéis en escribirme a blogmamimemima@gmail.com

Os espero a todos para brindaros mis conocimientos y mi experiencia como maestra y mamá.

Y ya sabéis que también me podéis encontrar en Facebook Mami Me Mima blog y en Instagram @mamimemimablog

¡Gracias Familias! Y ¡Feliz Crianza!

La Soledad de la Maternidad ¿Mentira o Realidad?

“No entiendes la vida hasta que crece dentro de ti”

Sandra Chami Kassis

No, realmente no sabes lo que es amar sin condiciones hasta que una cosita muy pequeña está dentro de ti, crece dentro, contigo, con tu ayuda y tu alimento para luego salir y quedarse a tu lado.

La semana pasada asistí a una charla con una matrona sobre el destete que se realizó en nuestra querida Casa Grande.

La matrona nos preguntó ¿Cómo fue tu lactancia? ¿Y tú destete?

Mis ganas de llorar afloraron como hacía mucho… respiré varias veces al recordar mi vida de hace justo tres años.

Felicidad, amor, sueño, la piel más suave del mundo, todo mezclado con dudas, pero lo que más recuerdo es la soledad.

Recuerdo estar en el hospital, dolorida, con ojeras, sosteniendo a mi bebé que se enganchaba al pecho, pero no sacaba nada así que se dormía con los puños en la boca.

Recuerdo a los sanitarios entrar y salir, estrujarme el pecho y no sacar nada.

Recuerdo a una sanitaria coger a mi bebé, pesarle una y otra vez, sacarle sangre del talón porque le veía amarillo.

Recuerdo a esa misma sanitaria decirnos de muy malas formas que mi bebé se tendría que quedar ingresado por deshidratación, porque yo no tenía leche, pero sin darme ninguna solución, ninguna duda.

Me recuerdo abrazada a mi bebé y con las lágrimas resbalando, ya vestida, a punto de irnos de allí, pero sin saber si solos o con mi bebé.

Recuerdo a una doctora, explicarnos que mi bebé había perdido mucho peso, que yo no tenía leche, que deberíamos darle un biberón en casa.

Recuerdo los labios de mi bebé, llenos de pellejos.

Recuerdo su llanto y sus puños en la boca desesperado.

Pero ¿Sabes lo que no recuerdo? A nadie que me ayudara en esos momentos, a nadie que me dijera “tranquila” a nadie que me asesorara, que me dijera como debía dar el pecho, nadie que me acompañara en estos primeros pasos tan importantes.

Solo un folleto, un follero que todavía guardo entre los papeles del hospital, pero nada más, nadie más.

Recuerdo miedo, incertidumbre, cansancio, ganas de dar el pecho a mi bebé, pero sola.

Al final en casa, a los dos días de seguir sin leche y el bebé seguir perdiendo peso, decidimos probar con biberón.

Mi pobre bebé lo enganchó como nunca, se lo tomó en segundos.

Yo lloré, lloré de impotencia, de no saber, de indecisión, de pena y ahí, en ese preciso momento mis pechos se llenaron de leche.

Mi bebé se enganchó, mi lactancia en ese momento fue una maravilla, tengo que decir que no volví a tener problemas, mis meses de lactancia los recuerdos preciosos, pero vuelvo… sola.

Sola en cuanto a información, a apoyo y por supuesto sujeta a opiniones, que como bien ya escribí, sobraban por todas partes.

Recuerdo la revisión de los cuatro meses del bebé, donde su enfermero me dijo que si ya me tenía que incorporar al trabajo, podía dejar la lactancia sin problema.

En ese momento no me lo cuestioné, al revés, lo agradecí ya que las noches eran muy duras, insisto, todo por falta de conocimientos y apoyo.

Seguí con la lactancia porque afortunadamente todavía no tenía que incorporarme al trabajo, pero ahora me pregunto…. ¿Cómo es posible que un sanitario diga tal barbaridad? ¿No es mejor ayudarte, aconsejarte, hablar, que decir que dejes la lactancia a los cuatro meses? Una lactancia exitosa y sin dificultades, donde el bebé cogía peso sin problema.

Sanitarios que incluso te dan malos consejos, que llegas y te dan unas fotocopias anticuadas con la alimentación complementaria que puedes iniciar incluso antes de los 6 meses, que incluso te dan muestras de manzanillas para los cólicos sabiendo que su contenido en azúcar es altísimo y es perjudicial para un bebé, sanitarios que te dicen que mediques a tu bebé días antes de la vacuna “para prepararle” sanitarios que no te ayudan en tu lactancia, que apenas la nombran, que no te ayudan a entender el sueño del bebé, que jamás te dicen que lo que te ocurre es normal.

Y tú mamá, allí sola, escuchando atentamente, haciendo caso ciegamente a lo que ese profesional te está diciendo, claro, sin cuestionarlo ya que las horas de sueño perdido durante estos cuatro meses ya pasan una gran factura y solo te dejas llevar.

Ahora pienso, mi experiencia con la lactancia ¿fue buena o mala?

No sabría qué decir, tengo sentimientos muy encontrados, opiniones muy grabadas, momentos muy duros y momentos preciosos llenos de amor.

Pero sí, lo que más recuerdo es esa soledad y ese no saber.

Quizá por esta espina clavada, quizá por haber abandonado la lactancia tan rápido, quizá por tantos sentimientos y tanta soledad me hice asesora de lactancia, para poder ayudar a todas esas mamás que se sienten igual que yo, para poder decirlas, tranquila mamá, no estás sola, lo estás haciendo bien.

Quizá todo lo que he vivido con mi Pequeño Caballero me ha conducido a este camino, quizá todo tenía que ser así para ponerme aquí y así poder acompañar a otras familias.

Ojalá esta soledad que sentimos las madres cambie, se desintegre, pase y seamos mamás seguras, informadas, actualizadas y acompañadas.

Si tú también te sientes así, no lo dudes, escríbeme a blogmamimemima@gmail.com porque no estás sola, somos muchas mamás igual que tú, que sentimos lo mismo, que sentimos este peso solas.

No sé si el problema es la saturación en el sistema de salud, no sé si es el cansancio de los propios sanitarios, no sé si es la falta de información y de actualización, no lo sé, pero quienes estamos pagando las consecuencias somos las mamás y por supuesto nuestros bebés.

Recuerda que también puedes seguirme en redes, en Facebook Mami Me Mima blog y en Instagram @mamimemimablog

¡Muchas Gracias Familias! Y ¡Feliz Crianza!

Gracias por estar ahí y ser tan terapéuticas.

Cuando Las Opiniones Sobran….

«El corazón de una madre es la escuela del niño»

Henry Ward Beecher

Es difícil explicar con palabras lo que una mujer siente ante ese positivo, durante las 40 semanas que le quedan por delante, tantos cambios, tantas ilusiones, expectativas, preparativos, cambios de humor, vómitos, mal estar… Todo mezclado con una felicidad absoluta y una espera larga llena de nervios y amor.

Durante el embarazo te imaginas una y otra vez a ese pequeño o pequeña que va dentro de ti, que crece gracias a tu cuerpo, sin importarte nada más…

Nada más, hasta que llegan… Y antes o después llegan, esas opiniones inoportunas… Entonces, comienzan las dudas…

Empiezan en el embarazo, comparando tu barriga con la suya, tu peso, tu cara redonda, tus pechos, todo es motivo de comentario y comparación.

Les apetece saber por qué haces ejercicio o no, si sigues trabajando o no, si conduces con esa barriga tan grande o no y todo con su respectiva opinión, que por supuesto nadie ha pedido.

Personalmente, mi embarazo fue muy tranquilo, muy bonito, no hice caso a nadie porque mi felicidad podía con cualquier comentario.

Pero llega el parto, el bebé, las hormonas revolucionadas más aun, el cuerpo que no vuelve a su sitio, la lactancia o el biberón, el chupete, el colecho, el carro, el porteo, en fin… Las visitas interminables.

Durante los casi tres años y medio que ya tiene el Pequeño Caballero he tenido, como el resto de madres y padres, que aguantar demasiado.

Reconozco que los primeros meses estaba débil, no sabía si lo hacía bien y todas esas malditas opiniones me hicieron dudar y tomar decisiones con las que no estaba de acuerdo al 100%

Recuerdo la lactancia como un momento precioso, pero lleno de opiniones, de malos consejos, horribles consejos, incluso por parte de los sanitarios, una total desinformación que me hizo desistir demasiado rápido.

Dudas, más dudas, llanto, consuelo por parte de Súper Papá, pero no es suficiente en esos momentos.

Al final dejé el pecho antes de lo que me hubiera gustado y aquí también hubo opiniones… Nada, que nadie está contento con tus decisiones.

Algunas veces te hacen sentir tan pequeñita, que solo quieres llorar…

Al final las hormonas vuelven a su lugar… Les cuesta, pero vuelven.

Cuando me di cuenta de todo lo que me habían influido esas opiniones ajenas, sentí rabia e impotencia, soy yo la mamá de mi Pequeño, soy yo quien lo cría, quien lo cuida, quien lo consuela y le da amor ¡y Súper Papá claro!

Entonces… ¿A qué vienen tantas opiniones y tanto meterse en la maternidad de nadie?

Cuando conseguí, con mucho esfuerzo, salir del bucle, empoderarme, darme cuenta de que lo importante era este Pequeño y nadie más, me hice fuerte, me llené de valentía para contestar y para tomar las decisiones con más seguridad.

Quizá mi forma de ver la crianza y de criar a mi hijo para algunos no sea la correcta, quizá ven en lo de toda la vida la mejor opción, genial, yo no me meto si no me piden mi opinión, ¿entonces? ¿los demás si tienen que opinar sobre mi crianza?

Bueno, pues parece que sí… Les da igual las contestaciones, incluso cuando eres borde, ellos siguen erre que erre cuando haces algo.

¿Por qué he querido escribir estas duras palabras hoy?

Porque estoy cansada, cansada de que la maternidad y la paternidad no sea respetada, cansada de que otras madres y padres nos creamos con el derecho de pisotear a otros padres, de opinar o de imponer nuestro criterio.

Cansada también de que personas que no tienen hijos se crean con el derecho y el poder de cuestionar tus decisiones sobre tu hijo, como si la crianza fuera un camino de rosas.

Cada papá, cada mamá, tiene una lucha diaria con los cambios que supone el ser padres, nadie más que nosotros sabemos por lo que estamos pasando con nuestros hijos.

Quizá algunos están tan desbordados por el resto de su vida que pagan frustraciones con sus hijos, otros que no quieren separarse de sus pequeños por nada del mundo, otros que renuncian a salir, otros que… Da igual, son padres y madres que lo único que quieren es hacerlo lo mejor posible.

Tu madre, tu suegra, la pediatra, el enfermero, el vecino, la amiga, la maestra… ¿Es normal recibir diariamente tantas opiniones y tanta información contradictoria en cuanto a la crianza de nuestros hijos?

Si no te he pedido explícitamente tu opinión, si no te he preguntado sobre algo concreto, si no te consulto algo personalmente, aunque tú me veas llorando, triste, destrozada, aunque veas que hago algo con mis hijos que bajo tu opinión no está bien… no me digas nada, no me interesa.

Algunas veces solo necesitamos un abrazo, un te entiendo, un tranquila lo estás haciendo bien, un si tú lo ves bien hazlo, un cuando lo necesites puedes pedir ayuda.

Empatiza con esa mamá, con ese papá, con esa familia que está desbordada y con empatizar me refiero a decir, te entiendo, nada más.

Quizá no llegamos a ser conscientes del daño que podemos causar a una mamá o a un papá que tiene dudas, de la repercusión que tienen nuestras palabras y el impacto que pueden suponer.

Seamos responsables, las palabras pueden hacer mucho daño incluso cuando no vayan con esa intención.

Entonces… las opiniones sobran en la maternidad y en la paternidad y más cuando no las hemos pedido.

Si después de leer esto necesitas ayuda en tu crianza o necesitas ser escuchada, no dudes en ponerte en contacto conmigo en blogmamimemima@gmail.com

¡También nos vemos en redes con muchas novedades para el verano y nuevas recomendaciones! Estoy en Facebook Mami Me Mima blog y en Instagran @mamimemimablog

¡Gracias Familias! Y ¡Feliz Crianza!

El Pequeño Caballero se hace mayor

“En cada niño se debería poner un cartel que dijera: Tratar con cuidado, contiene sueños”


Mirko Badiale

Llevo unas semanas de locura, sin parar, con mil cosas en la cabeza, nos vamos al pueblo, volvemos a Madrid y entre tanto jaleo… Saca tiempo para estudiar que los exámenes están a la vuelta de la esquina.

Y hoy, ahora, me siento a reflexionar, porque me ha dado un vuelco el corazón esta mañana a primera hora…

Después de muchas semanas de espera, de listas y listas y listas (sí hablo del cole y del caos que está suponiendo la asignación para empezar el próximo curso) hoy por fin, he llevado todos los papeles de la matrícula.

Claro que estoy contenta, empieza una nueva etapa y sé que él también va a estar feliz.

Pero… Ese pero…

Llevamos desde que empezó esta pandemia juntos en casa, disfrutando, aprendiendo, con tranquilidad, a nuestro ritmo… Y pensar que en dos meses todo va a cambiar… También me entristece.

Son sentimientos encontrados, por un lado felicidad pero por otro… Me gusta estar con él, despertarnos juntos, hacerlo todo juntos.

Estos tres años se me han pasado volando, no me he enterado, no sé en qué momento mi Pequeño se me ha hecho tan mayor, creo que no lo he visto venir.

Recuerdo cuando me decían, disfruta de él que esto se pasa muy rápido, no era consciente de lo que me decían, incluso en algunos momentos pensaba… ¡Cuando serás mayor! Y ahora es cuando lo veo claro.

Ahora le miro, tan alto, con todo lo que habla y lo que pregunta, con esas ganas de vivir y de descubrir el mundo, esa emoción cada vez que pasamos por la puerta de su futuro cole y me dice con su preciosa sonrisa:

  • Mami, ese es mi cole, voy a tener muchos amigos y una profe y luego tú vendrás a buscarme.

Y yo solo puedo pensar… De verdad, ¿En qué momento te has hecho tan mayor mi niño?

Pues así estoy hoy… Y necesitaba decirlo y expresarlo.

Hoy es el primer paso de un nuevo comienzo, de una nueva etapa en nuestras vidas.

Estoy convencida de que va a ser maravilloso, de que va a ser feliz en este cole, claro que sí, él está emocionado e ilusionado, y yo lo estoy por él.

Ahora que estoy sentada y escribiendo, me veo egoísta por pensar así, por tener ese sentimiento de tristeza, pero no lo puedo evitar.

Ese sentimiento de madre leona y protectora sale y esa incertidumbre de no poder tener todo controlad también…

He aprendido tanto en estos últimos tres años, he aprendido a vivir, a amar sin medida, a tomarme todo con más calma, he aprendido que los besos y los abrazos siempre serán el mejor regalo y que una sonrisa lo puede curar todo.

Ahora toca seguir aprendiendo en esta nueva etapa que está a punto de comenzar en casa, adaptarnos a otras rutinas, soltar un poco más, seguir confiando en lo que hemos estado sembrando y seguir disfrutando y viviendo la vida juntos.

Gracias mi niño, mi Pequeño Caballero por haberme enseñado tanto, por darme la ilusión y las ganas de luchar, por hacerme mejor persona y por sanar mis heridas más profundas.

Todavía nos quedan casi tres meses de disfrutar cada día juntos, del verano, del agua y de la familia, en septiembre ya os contaré como empezamos y qué tal lo llevamos.

¿Y vosotros? ¿También tenéis estos sentimientos o los habéis tenido en algún momento?

Para mí todo es nuevo, es intenso, no es lo mismo vivirlo desde el lado de la escuela como profesora que vivirlo ahora desde el lado mamá.

Ya sabéis que podéis seguirme por redes en Facebook Mami  Me Mima blog y en Instagram @mamimemimablog

Pero si necesitáis consultas personales o queréis información sobre los talleres de Crianza Respetuosa, podéis escribirme a blogmamimemima@gmail.com y estaré encantada de poder ayudaros.

¡Gracias Familias! Y ¡Feliz Crianza!

Novedades para el mes de Junio

«Lo que se les da a los niños ahora, los niños lo darán a la sociedad»

Karl Menninger

Y llega Junio con novedades en los Talleres de Crianza Respetuosa.

Este mes es un poco complicado y no puedo complicarmelo más con talleres en directo.

Estoy fuera de casa, con los exámenes a la vuelta de la esquina y con varias colaboraciones importantes en las que estoy trabajando y tengo que entregar.

Priorizar, eso es lo importante.

Pero no os preocupéis, si estáis interesados en realizar alguno de los Talleres disponibles, a partir del mes de Julio los tendréis disponibles grabados y con descuentos en Asesoramientos.

Durante todo este mes los voy a preparar y los voy a grabar para que podáis comprarlos y escucharlos cuando podáis y las veces que necesitéis.

Y además de las grabaciones de los Talleres… ¿Qué más os vais a encontar en vuestra compra?

  • Documentación complementaria para el Taller
  • 6 meses de consultas gratuitas vía email
  • 2 clases de dudas en directo vía zoom
  • Un descuento del 20% en los Asesoramientos a Familias

Como os digo, durante este mes, voy a trabajar en las grabaciones y os iré poniendo al día de todo en Redes y en el Blog, os iré anunciando novedades y precios, pero si tenéis alguna duda o necesitáis más información sobre alguno de los talleres, estoy disponible en el correro blogmamimemima@gmail.com

¡Os espero con muchas ganas!

¡Gracias Familias! Y ¡Feliz Crianza!

Taller sobre Los Planetas

“El juego es la forma más elevada de investigación”

Albert Einstein

Como ya sabéis, últimamente al Pequeño Caballero le gustan mucho los Planetas.

Todo comenzó con unos calcetines que le regalamos a SúperPapá… Fuimos a una tienda y él mismo eligió unos calcetines con dibujos de Planetas y cada día que SúperPapá se los ponía el Pequeño estaba tan contento.

Un día, SúperPapá empezó a nombrar todos los Planetas y luego a cantarlos y así fue como nuestro Pequeño aprendió todos los nombres.

Todos los días nos cantaba la canción de los Planetas unas 500 veces (no exagero…) y así surgió su curiosidad…

  • Papá ¿Por qué Plutón ya no es un Planeta?
  • Papá ¿Cuál es el Planeta más grande?
  • Papá ¿Por qué nuestro Planeta es la Tierra?
  • Tata ¿Cuál es tu Planeta?

Esto cada vez iba a más… su curiosidad cada día era más grande… así que… dicho y hecho.

De la canción pasamos a los Planetas para la mesa de luz y a los cuentos.

Tengo que decir que su capacidad para descubrir, investigar y aprender es infinita…

Un domingo lluvioso, aprovechamos para preparar un precioso taller en casa y de esta manera satisfacer toda su necesidad de aprendizaje mediante el juego.

El día anterior ya habíamos teñido un montón de arroz con colorante negro, ya lo hemos hecho antes y la técnica es muy sencilla:

  • Arroz, bolsitas tipo zip, colorante negro y vinagre.

Todo bien mezclado y luego en platos para se seque bien y no se apelmace.

Para el taller necesitamos cosas muy sencillas:

  • Arroz teñido de negro
  • Bandeja un poco profunda
  • Planetas pequeños impresos y plastificados (con forro)
  • Pinzas de madera
  • Pequeña bandeja de madera
  • Una hoja con los Planetas para colorear
  • Colores
  • Mesa de luz
  • Planetas para la mesa de luz
  • Todos los cuentos que tengan que ver con el sistema solar

Coloqué los cuentos cerca de la bandeja, alguno de ellos todavía no lo habíamos leído, así que aprovechamos el taller para leer nuevos cuentos de nuestra pequeña biblioteca.

Todos los Planetas impresos y plastificados encima del arroz y los enterré con mucho cuidado para que no quedaran a la vista.

El cuento de El espacio en 3D, de la Editorial San Pablo, lo puse abierto al lado de la bandeja sensorial y con una pequeña bandejita de madera para que pudiera dejar el Planeta que encontrara y buscarlo en el libro.

La mesa de luz también preparada y los planetas para colorear cerca… estaba todo listo para el taller.

El primer Planeta en ser encontrado bajo el Sistema Solar de arroz fue Urano.

El Pequeño Caballero lo puso en la bandejita de madera, lo buscamos en el libro, leímos sus características más importantes, lo buscamos en la mesa de luz, lo observamos y luego lo pintamos.

Esto hicimos con todos los Planetas, con el Sol y con la Luna.

Cuando el Pequeño encontró la Luna teníamos algunos cuentos preparados:

  • A qué sabe luna, que ya nos lo sabemos, pero nos encanta leerlo.
  • Infinito, donde descubrimos los ciclos lunares.
  • Fonchito y la luna, este fue el cuento que más le llamó la atención, porque todavía no lo habíamos leído juntos y fue un gran descubrimiento también.
Fonchito y la Luna

Al terminar de descubrir todos los Planetas, también leímos a nuestro querido Saturnino, El viaje cósmico de Saturnino, que ya os recomendé y nos encanta en casa.

Al terminar el taller aprendimos…

  • Que Mercurio es el Planeta más pequeño
  • Venus el más brillante
  • Que la Tierra es el único Planeta que tiene vida
  • Que en la luna hay cráteres
  • Que Marte es el planeta rojo
  • Júpiter el Planeta más grande
  • Saturno tiene anillos
  • Que Urano es el Planeta más frío
  • Y en Neptuno hay mucho viento
  • Plutón ya no es un Planeta (según el Pequeño Caballero, Plutón engañó al resto de Planetas, pero le pillaron y por eso ya no es Planeta como los demás)
  • Y que el sol quema mucho

¿Vosotros sabíais todo esto? Yo también aprendí mucho con este taller…

Tengo que reconocer que fue una tarde preciosa y divertida, que aprendimos mucho, disfrutamos, fomentamos su curiosidad y su aprendizaje claro, pero lo más importante, ese tiempo juntos en familia, en el suelo, descubriendo y riendo, esto es lo que verdaderamente nos llevamos.

He tardado un poco más de lo que pensaba en contaros este precioso taller, os pido disculpas, pero como os dije en redes… estoy con proyectos nuevos y con los exámenes a la vuelta de la esquina.

Solo espero que os haya gustado y que os animéis a hacerlo en casa, no hace falta que sea con Planetas, podéis hacerlo con cualquier tema que interese en estos momentos a vuestros pequeños.

No hacen falta grandes materiales, con lo que tenemos en casa basta, al final lo importante es aprender jugando y estar juntos.

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Pero si tenéis consultas, dudas o necesitáis Acompañamiento o Asesoramiento, no dudéis en escribirme a blogmamimemima@gamil.com

¡Gracias Familias! Y ¡Feliz Crianza!